Montage Hidrofonías


https://www.museodeantioquia.co/exposicion/hidrofonias/#dialogo/0/

El Museo de Antioquia inaugura en el Museo del Agua de EPM la exposición Hidrofonías, del artista colombiano Leonel Vásquez. Este proyecto, que hizo parte de las residencias realizadas para Contraexpediciones, se basa en una exploración realizada por el artista en el río Medellín. Vásquez y sus colaboradores recorrieron el río, comenzando desde el centro de la ciudad y yendo hasta su nacimiento, partiendo del área metropolitana, en el sector de Moravia, Caribe y La Minorista, para luego avanzar hasta el alto de San Miguel, para grabar el sonido que se produce dentro del agua, haciendo un paisaje sonoro y visual en varios puntos desde el interior de las aguas. La exposición ofrece una experiencia visual y sonora excepcional a partir de fragmentos del cuerpo de agua más importante de la ciudad, el río Medellín, desde su geografía más íntima y a la vez más política. Leonel Vásquez se sumerge en él, y nos devuelve paisajes inéditos. Después de verlos, sin duda no volveremos a ver el río de la misma manera.A partir de estas experiencias, el artista realizó instalaciones con aguas contaminadas y puras del río, y proyecta imágenes que son producidas por las vibraciones que el mismo sonido del agua crea, este paisaje visual y sonoro resultante, está en diálogo con “instrumentos” creados por el mismo artista que, al entrar en movimiento, arrojan músicas originadas en el agua y el viento. Recorrer el rio, por Leonel Vásquez El río no es una línea, es una trama atemporal, lo que se escucha en un punto del río es una remisión de distintos acontecimientos espacio temporales difícilmente separables, sonidos de sonidos al unísono, un flujo, una fuente de ritmos variados. También es un entretejido de formas vivas que están presentes a lo largo de su recorrido. Desde aquellas formas vivientes invisibles de un mundo microbiano que revela una estética conspicua, hasta las formas vegetales que representan la fragilidad de la vida. En la instalación las aguas contaminadas y puras del río Medellín conviven en una dimensión sonora y biológica. Vuelve a vibrar con los sonidos de su mismo cauce y emergen formas microbianas, reconstruyendo la experiencia irrepresentable de ese río como unidad de vida, de ritmos y fuerzas vibrátiles. El rio que despliega toda su potencia indómita y adapta todas las formas de existencia a su alrededor, el rio como el lugar de reunión de lo deseado y lo indeseado, de la vida y la muerte

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El Museo de Antioquia inaugura en el Museo del Agua de EPM la exposición Hidrofonías, del artista colombiano Leonel Vásquez. Este proyecto, que hizo parte de las residencias realizadas para Contraexpediciones, se basa en una exploración realizada por el artista en el río Medellín.
Vásquez y sus colaboradores recorrieron el río, comenzando desde el centro de la ciudad y yendo hasta su nacimiento, partiendo del área metropolitana, en el sector de Moravia, Caribe y La Minorista, para luego avanzar hasta el alto de San Miguel, para grabar el sonido que se produce dentro del agua, haciendo un paisaje sonoro y visual en varios puntos desde el interior de las aguas.
La exposición ofrece una experiencia visual y sonora excepcional a partir de fragmentos del cuerpo de agua más importante de la ciudad, el río Medellín, desde su geografía más íntima y a la vez más política. Leonel Vásquez se sumerge en él, y nos devuelve paisajes inéditos. Después de verlos, sin duda no volveremos a ver el río de la misma manera.A partir de estas experiencias, el artista realizó instalaciones con aguas contaminadas y puras del río, y proyecta imágenes que son producidas por las vibraciones que el mismo sonido del agua crea, este paisaje visual y sonoro resultante, está en diálogo con “instrumentos” creados por el mismo artista que, al entrar en movimiento, arrojan músicas originadas en el agua y el viento.
Recorrer el rio, por Leonel Vásquez
El río no es una línea, es una trama atemporal, lo que se escucha en un punto del río es una remisión de distintos acontecimientos espacio temporales difícilmente separables, sonidos de sonidos al unísono, un flujo, una fuente de ritmos variados. También es un entretejido de formas vivas que están presentes a lo largo de su recorrido. Desde aquellas formas vivientes invisibles de un mundo microbiano que revela una estética conspicua, hasta las formas vegetales que representan la fragilidad de la vida.
En la instalación las aguas contaminadas y puras del río Medellín conviven en una dimensión sonora y biológica. Vuelve a vibrar con los sonidos de su mismo cauce y emergen formas microbianas, reconstruyendo la experiencia irrepresentable de ese río como unidad de vida, de ritmos y fuerzas vibrátiles. El rio que despliega toda su potencia indómita y adapta todas las formas de existencia a su alrededor, el rio como el lugar de reunión de lo deseado y lo indeseado, de la vida y la muerte